Cosas imposibles...
Con dedicatoria muy especial para todos aquellos creyentes de las ovejas mágicas...
Técnicamente las cosas van con calma. Tendré Jueves y Viernes para socializar, y a partir de las 12 pm (léase mediodía) estaré de vacaciones. Sin embargo es justamente en este lapso previo a las vacaciones, en el que se decidirán cosas de suma importancia para mí. Esta es una de esas ocasiones en las que deseo que ocurra un milagro...
Los días anteriores tampoco han estado muy sabrosos: leer, trabajar, repasar, aguantar frío, y la garganta que no mejora demasiado... Por suerte durante la excursión fallida a las pirámides pude platicar con otro tipo de personas con las que hubo gran afinidad en ideas y concepciones acerca del mundo contemporáneo. Eso fue muy refrescante, porque durante este tiempo que llevo escribiendo (pensamientos muy personales, sobretodo) mucha gente se ha identificado con el mensaje y después lo ha abandonado. El hecho de haber conversado con personas mayores que llegaron a la misma conclusión que tengo ahora, me da un levantón anímico para seguir. Significa que tengo pensamientos maduros, que hay otras personas con ese tipo de pensamientos y de que no estamos solos. Cosa que hasta antes del fin de semana, no parecía posible.
Por eso llevo varios días pensando en que ahora más que nunca existe esperanza para una causa aún no definida que se emparenta con esta blog.
Editorial -con sabor añejo.
Los estudios pueden discrepar ligeramente en cantidades, sin embargo, todos ellos comparten en que sólo un pequeño porcentaje del potencial del cerebro humano es aprovechado. Esto quiere decir que el hombre es una especie limitada en más de un aspecto.
La raza humana está dogmatizada por un sinfín de cosas imposibles. Cosas que violan la física, la lógica, la razón, los sentidos, lo establecido, lo normal, lo terrenal.
De no ser por un ejercicio espiritual llamado imaginación, nuestros conocimientos serían tantos como los presentes en una hoja blanca. A lo largo de los tiempos, las grandes mentes han utilizado la imaginación como principal herramienta, apoyándose de las leyes conocidas hasta aquel momento. Ha sido un procedimiento burocrático y tortuoso, pero no ha habido otro.
En esta época, existe en la gente una perspectiva sobrada en arrogancia por la cantidad de información accesible. Hay quienes rebasan cualquier creencia y se atreven a declarar: "esto es imposible", "eso nunca existió", "es una gran mentira", "¡herejía!"; como si de un tiempo para acá la gente naciera sabiendo más o supiera más que la de otras generaciones. ¿Qué porcentaje de la capacidad cerebral se utiliza para tan desnutridas aseveraciones? ¿Qué calidad de análisis y razonamiento se aplicó para llegar hasta ahí? ¿Cuánta imaginación requiere llegar a tal conclusión? Duele admitirlo, pero el conocimiento humano está en pleno estancamiento. Cada vez se usa menos la savia del cerebro, y aumenta el número de cosas imposibles. Es inminente un retroceso... O tal vez no. Aunque exista una inquisición intelectual por parte de individuos autoproclamados como intelectuales, que asumen que todo está sabido y probado, hay gente que cree posible mejorar el potencial humano, que sigue estudiando y que vislumbra la posibilidad de un avance sin precedentes.
Sin importar qué bando está en lo cierto, es importante comenzar a ejercitar la imaginación y a despojarse de dogmas. Los límites y fronteras, sólo existen en las mentes menos desarrolladas. ¿O no? Tal vez cuando el ser humano aprenda a explotar al máximo su talento, podrá saber la verdad.
Estas líneas viejas me han hecho viajar en el tiempo. No cabe duda que recordar es vivir.
Entrevista (encuentran la mala palabra secreta)
Tomado de la más reciente e informal entrevista en que he estado presente.
¿Crees que sea posible comer almendras y esmeraldas como botana?
¡Seguro que sí! Pero busquen un sustituto para las almendras... Me cuentan que últimamente han estado un poco caras.
¿Qué nos recomiendas como sustituto?
Supongo que castañas... Aunque ahora que lo pienso, mejor no. Le tengo cierta aversión a las castañas.
¿Por qué?
Hace algunas navidades, una tía compró unas castañas que dijo, sabían a c*ulo. Entonces, cada vez que tengo una castaña de frente pienso como si...
Comprendo el punto. Qué historia tan desagradable.
Es decir que nunca comería una castaña más, porque le encontraría cierto gusto a c*ulo.
Pero piénsalo desde otra perspectiva: cada vez que comas un c...
Nunca he tenido el gusto de probar tal cosa, pero... Muchas gracias. Esta plática me ha quitado las ganas de comer.
Y fue cierto... De hecho, no tengo hambre ahora.
Reflexión
La vida no es un sueño, ni un castigo; tampoco es un juego. La vida es un privilegio, es una oportunidad extraordinaria para hacer algo grandioso.
¿Qué has hecho últimamente con esa gran oportunidad de tener vida?
0 comentarios